Todos, absolutamente todos nos vimos en algún momento haciendo fotos en condiciones de luz pobres, tan pobres que las velocidades de obturación empezaban a ser largas y no permitían que sacáramos fotos sin que nos salgan movidas.
A veces con ayuda del trípode este problema tenía solución, siempre y cuando el motivo de nuestras fotos estuviera inmóvil, como por ejemplo un paisaje. Pero cuando nuestro motivo se mueve, el trípode ya no nos es útil.
Entonces?......
Y… entonces podemos guardar la cámara y dedicarnos a otra cosa o podemos remontar la cosa y ponernos creativos.
Veamos en estos casos la limitación como un recurso.
Con velocidades de 1/8 segundos o un poco más largas podemos abordar sujetos en movimiento con un buen rendimiento estético.
En estos casos se trata de apuntar la lente al sujeto y acompañar enfocando el movimiento que realiza, disparar cuando pasa por delante nuestro y seguir acompañando el movimiento mientras dura el disparo.
Es muy importante este acompañamiento (técnicamente se llama “paneo”), porque va a ser lo que permita que el sujeto quede medianamente nítido y que los fondos aparezcan bien movidos y borrosos.
Los mejores resultados se consiguen con sujetos que atraviesan nuestra visual de derecha a izquierda o viceversa.
Cuando los sujetos se desplazan frontalmente hacia nosotros el efecto se diluye.
Va como ejemplo la imagen de abajo.
Efecto con bajas velocidades - Barrido
Otra manera creativa de manejar las lentas velocidades del obturador y el movimiento de la cámara es disponer de nuestro obturador a velocidades de entre medio segundo o ¼ de segundo y esta vez al disparar mover la cámara de forma circular alrededor del eje de la lente. Con esta técnica se consiguen fotos interesantes con motivos circulares. Va la siguiente foto como muestra.
Efecto con bajas velocidades


